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Investigadores buscan convertir madera contralaminada en el hormigón del futuro en Chile

•    Este sistema constructivo, entre otros beneficios, es sustentable y presenta excelentes propiedades sismorresistentes, además de ser muy resistente al fuego.

Chile es uno de los países con mayor actividad sísmica a nivel mundial, por lo que en las últimas décadas ha debido desarrollar y perfeccionar una exigente normativa de construcción. Es así como en los dos últimos terremotos —el de febrero de 2010 y el de septiembre de 2015— casi la totalidad de las muertes que se produjeron fueron causadas por el mar y no por problemas en las edificaciones.

Un equipo de expertos del Departamento de Ingeniería en Obras Civiles de la Universidad de Santiago de Chile, desarrolló un proyecto InnovaChile de Corfo, financiado a través del programa de “Bienes Públicos para la Competitividad”, para introducir en el país la madera contralaminada (CLT) de pino radiata para construir edificios de mediana altura. Para eso llevaron a cabo un importante trabajo para caracterizar este material y comprobar sus propiedades de resistencia física y mecánica. Como resultado de esa investigación, se publicó el libro “Sistema constructivo en madera contralaminada para edificios” para dar a conocer las propiedades, formas y beneficios de construir con este material.

Paulina González, investigadora que lideró este equipo de trabajo, explica que lo primero que hay que entender cuando se habla de madera contralaminada es que no se trata de un material ligero y débil. Muy por el contrario —advierte— se trata de un elemento estructural sólido que por su composición y fabricación otorga gran resistencia, presentándose incluso como el hormigón armado del futuro.

Este sistema de construcción nació en Austria y, en estos momentos, está siendo muy usado en países como Estados Unidos y Canadá que tienen zonas sísmicas.
 
Erik Saavedra, académico e investigador que también participó en este proyecto, afirma que este sistema constructivo compite muy bien en términos de calidad y precio con estructuras de hormigón armado o de acero, sobre todo para la construcción de edificios de mediana altura. Pero dice que a esto se suma que la madera es un material sustentable desde el punto de vista ecológico; El sistema tiene alta capacidad resistente; permite la prefabricación de elementos estructurales que son cortados en maestranza con gran exactitud; suministro directo a la obra; facilidad de montaje, y construcción en seco.

“Junto a esas características presenta una mejor resistencia a los sismos, al ser más liviano que otros materiales, y pese a lo que se podría pensar otorga una magnífica resistencia al fuego. En pruebas de laboratorio hemos podido ver que exponiéndola a altas temperaturas cercanas a las alcanzadas durante un típico incendio, la rigidez estructural se mantiene por un largo tiempo”, resalta.

“De esa forma, este sistema se presenta como una muy buena alternativa para reconstruir después de una catástrofe natural. Y no como una vivienda transitoria, sino como una definitiva”, agrega Paulina González.

La investigadora cuenta que gracias a este proyecto no solo hicieron un aporte al difundir los beneficios de la madera contralaminada, sino que sus estudios permitirán introducir en la normativa de cálculo estructural nuevos aspectos relacionados con este sistema constructivo.